Sounds and Tone: How Yorùbá Means
The Yorùbá sound system and its three tones, with worked minimal pairs showing how pitch alone changes a word's meaning.
Yorùbá es una lengua tonal. El tono no es una decoración sobre la palabra; es parte de la palabra, del mismo modo que lo es una consonante. Las sílabas ra, rá y rà están compuestas por la misma consonante y la misma vocal, y son tres palabras distintas: frotar, desaparecer y comprar [S1]. Equivocar el tono no es tener un acento distinto, es decir una palabra diferente, por lo cual escribir Yorùbá sin marcas tonales se asemeja más a escribir en inglés sin vocales que a escribir en inglés sin cursivas.
Este archivo expone el inventario de sonidos y luego el sistema tonal en detalle, ya que el tono es el aspecto que con mayor frecuencia frustra a un hablante de herencia que regresa a la lengua escrita.
El inventario de sonidos
Vocales
El Yorùbá estándar tiene siete vocales orales y cinco vocales nasales [S2][S3]. Las vocales orales se escriben i, e, ẹ, a, ọ, o, u. Dos de ellas llevan un punto suscrito, y el punto suscrito es una marca distintiva de letra, no un acento:
| Escrita | AFI | Guía aproximada en inglés |
|---|---|---|
| i | [i] | como en machine |
| e | [e] | cercana a la vocal de they, sin el deslizamiento |
| ẹ | [ɛ] | como en bet |
| a | [a] | como en el español casa |
| ọ | [ɔ] | como en thought (británico) |
| o | [o] | cercana a la vocal de go, sin el deslizamiento |
| u | [u] | como en rule |
Los pares e / ẹ y o / ọ son vocales independientes que distinguen palabras distintas. Omitir el punto suscrito fusiona palabras diferentes, lo cual constituye la misma clase de error que omitir las marcas de tono.
Las cinco vocales nasales se escriben convencionalmente con una n posterior: in, ẹn, an, ọn, un [S2]. En este caso, la n no es una consonante que se pronuncie por separado; indica que la vocal misma está nasalizada, con el aire pasando por la nariz. Por esta razón, ìwọ̀n (medida) tiene dos sílabas y no tres. Nótese que los dialectos difieren en sus sistemas vocálicos: varias variedades del centro y del sureste poseen nueve vocales orales donde el Yorùbá del noroeste y el estándar tienen siete [S3].
Consonantes
El Yorùbá tiene dieciocho consonantes: b, d, f, g, gb, h, j, k, l, m, n, p, r, s, ṣ, t, w, y [S2]. Tres de ellas merecen comentario porque confunden a los lectores que asumen los valores del inglés.
p no es la p inglesa. Representa [k͡p], una oclusiva labiovelar doblemente articulada que se produce cerrando los labios y el paladar blando simultáneamente y liberándolos juntos [S1]. No existe un sonido [p] simple en las palabras nativas del Yorùbá.
gb es su contraparte sonora [ɡ͡b], producida de la misma manera con sonoridad. Es un solo sonido y una sola letra del alfabeto, no una g seguida de una b. El inglés no tiene nada parecido, y vale la pena dedicarle atención.
ṣ es [ʃ], el sonido sh, que se distingue de la s simple [s]. El punto suscrito marca nuevamente una letra independiente.
El alfabeto tal como se enseña convencionalmente consta de 25 letras, y no contiene c, q, v, x, z, ni una p simple en el sentido del inglés.
Estructura silábica
Las sílabas del Yorùbá se presentan en tres estructuras: consonante más vocal (CV), una vocal sola (V) y una nasal silábica (N) [S2]. No hay grupos consonánticos ni consonantes al final de la sílaba en las palabras nativas. Por ello, los préstamos del inglés se reestructuran al incorporarse: school se convierte en sùkúù, bread se convierte en búrẹ́dì, recibiendo cada consonante su propia vocal.
La nasal silábica es una consonante nasal que constituye una sílaba por sí misma y porta su propio tono [S1]. Aparece en el marcador de aspecto continuo ń, en el negativo kò/ò y en palabras como ǹkan (cosa). Dado que porta tono de forma independiente, se escribe con una marca tonal.
Un aspecto fonológico que resulta relevante en la etimología: casi todos los sustantivos nativos del Yorùbá comienzan con una vocal [S1]. Los sustantivos que inician con consonante se comportan como si tuvieran un prefijo vocálico subyacente que aflora en las construcciones genitivas [S1]. Este es un hecho estructural sobre cómo el Yorùbá construye los sustantivos, y explica los prefijos vocálicos discutidos en yoruba-etymology-and-word-formation.
El sistema tonal
El Yorùbá tiene tres tonos fonémicamente distintivos: Alto (H), Medio (M) y Bajo (L) [S1]. En la ortografía estándar, el tono alto se escribe con un acento agudo, el bajo con un acento grave, y el medio se deja sin marcar [S4].
- Alto: á é ẹ́ í ó ọ́ ú
- Medio: a e ẹ i o ọ u (sin marcar)
- Bajo: à è ẹ̀ ì ò ọ̀ ù
Los tonos son relativos, no absolutos. Un tono alto es alto en relación con el rango tonal de ese hablante en esa emisión concreta, no una frecuencia fija. Un niño y un adulto producen el mismo contraste de tres vías en registros absolutos diferentes.
Pares mínimos analizados
El siguiente conjunto proviene del estudio de Akinlabi y Liberman sobre la fonología tonal del Yorùbá y muestra el contraste sistemáticamente, primero en monosílabos y luego a través de los nueve patrones tonales posibles de un bisílabo [S1].
Monosilábicos, los tres tonos en una misma forma segmentaria:
| Palabra | Tono | Significado |
|---|---|---|
| rá | H | desaparecer |
| ra | M | frotar |
| rà | L | comprar |
Tres verbos sin relación entre sí. Nada más que la altura tonal los separa.
Bisilábicos, mostrando que los patrones tonales se combinan libremente [S1]:
| Palabra | Patrón tonal | Significado |
|---|---|---|
| ọkọ́ | MH | azadón |
| ọkọ | MM | esposo |
| ọkọ̀ | ML | vehículo |
| ìlú | LH | pueblo |
| ìlu | LM | abridor |
| ìlù | LL | tambor |
| pákó | HH | tabla |
| pákò | HL | palillo para masticar |
| kése | HM | nombre de un lugar mitológico |
La serie ọkọ es en la que conviene detenerse. Ọkọ es esposo, ọkọ́ es azadón, ọkọ̀ es vehículo, y si además se toma en cuenta la distinción del punto suscrito, oko es granja. Una oración sobre un esposo, un azadón, un vehículo y una granja se convierte en cuatro oraciones distintas diferenciadas por marcas que la escritura sin tonos desecha.
El ejemplo pedagógico clásico es el conjunto de igba, y vale la pena exponerlo con cuidado porque las fuentes populares discrepan sobre qué patrón significa cada cosa. Las distintas palabras incluyen igbá (calabaza o jícara), ìgbà (tiempo, época o estación), igba (doscientos), ìgbá (berenjena africana) e igbá en el sentido de una cuerda para trepar en algunas variedades. Las formas y sus glosas varían según el dialecto y la fuente, por lo que cualquier lista ordenada de cuatro términos debe tomarse con cautela y cotejarse con un diccionario que marque los tonos. Que el contraste existe es indudable; lo que difiere es el inventario exacto en una variedad determinada.
El tono transmite gramática, no solo vocabulario
El tono en Yorùbá no es únicamente léxico. Cumple funciones gramaticales que el inglés realiza mediante el orden sintáctico o los auxiliares.
Existe un morfema puramente tonal en Yorùbá, el tono alto marcador de sujeto, que señala el final de la mayoría de los sintagmas nominales de sujeto y consiste únicamente en un tono alto flotante sin contenido segmental propio [S1]. Un marcador gramatical constituido exclusivamente por la altura tonal no tiene análogo alguno en inglés.
El tono también alterna bajo condiciones sintácticas. Un verbo con tono bajo pasa a medio cuando le sigue un sustantivo objeto: rà ìwé (comprar libro) aflora como ra ìwé [S5]. El enlace genitivo entre dos sustantivos es una vocal de tono medio, obligatoria cuando el segundo sustantivo comienza con consonante: ilé Kúnlé se realiza como ilé e Kúnlé, la casa de Kunle [S5][S1].
El tono medio es el más difícil
Existe un análisis bien respaldado, que se remonta a Akinlabi (1985) y Pulleyblank (1986), según el cual el tono medio en Yorùbá es subyacentemente la ausencia total de tono y no una tercera altura especificada [S1]. La evidencia radica en la estabilidad tonal. Cuando un verbo y un sustantivo posterior se combinan, Yorùbá elide una de las vocales contiguas, y los tonos altos o bajos de una vocal elidida sobreviven y se reasocian. Los tonos medios no sobreviven: en combinación se comportan como si sencillamente no estuvieran allí, sin producir contorno ni descalonamiento (downstep) [S1].
Esto tiene una consecuencia práctica para los aprendices. Ọlanikẹ́ Ọla El estudio de Orie sobre estudiantes estadounidenses de Yorùbá halló tasas de error del 12 por ciento para los tonos altos y del 26.5 por ciento para los bajos, pero de más del 97 por ciento para los tonos medios [S5]. Los estudiantes tienden a percibir un tono medio inicial de palabra como alto y un tono medio final como bajo, de modo que owó se produce erróneamente como ówó y Ṣẹ́gun como Ṣẹ́gùn [S5]. Orie recoge la propia explicación de los aprendices: el tono alto se asemeja a la altura de la sílaba acentuada en inglés y el bajo a la de la sílaba átona, pero el tono medio carece de un equivalente en inglés al cual aferrarse [S5].
La lección para un hablante de herencia que retoma la lengua: el tono no marcado no es la opción predeterminada y fácil, sino la más difícil, y el hecho de que la ortografía no lo escriba hace que sea más fácil pasarlo por alto en lugar de más fácil de producir.
Tonos de contorno y descalonamiento
Más allá de los tres tonos de nivel, surgen dos contornos en contextos derivados [S5]:
- Un tono alto después de uno bajo se vuelve ascendente: ọ̀rẹ́ (amigo) se realiza con un contorno ascendente en la segunda sílaba.
- Un tono bajo después de uno alto se vuelve descendente: Báyọ̀ se realiza con un contorno descendente.
Estas son consecuencias predecibles de las transiciones tonales y no se escriben por separado en la ortografía. Orie halló que incluso los aprendices que dominan los tres tonos de nivel suelen fallar al adquirir los contornos [S5].
El descalonamiento (downstep) es el fenómeno por el cual un tono alto posterior en una emisión se realiza a una altura tonal absoluta más baja que un tono alto previo, sin dejar de ser un tono alto. El registro tonal desciende un peldaño y los tonos altos subsiguientes se miden respecto a ese nuevo límite inferior. En Yorùbá esto surge característicamente cuando un tono bajo ha sido eliminado o se encuentra presente solo como un tono flotante entre dos altos; Bamgbóṣé describió el efecto en términos de un tono bajo asimilado [S6]. Yorùbá el descalonamiento también puede estar lexicalizado, lo que significa que algunas palabras lo portan como una propiedad fija en lugar de derivarlo del contexto [S7]. La ortografía estándar no marca el descalonamiento, lo cual explica en parte por qué la lectura en voz alta experta requiere conocer la palabra y no limitarse a descifrar los signos.
Armonía vocálica
El Yorùbá presenta armonía vocálica, lo que significa que las vocales dentro de una palabra están restringidas a ser compatibles entre sí en lugar de combinarse libremente. El rasgo pertinente es la raíz lingual avanzada (ATR), la posición de la raíz de la lengua que distingue e y o de ẹ y ọ [S8][S9].
La generalización central en el Yorùbá estándar concierne a las vocales medias: en una palabra de dos sílabas, las vocales medias deben coincidir en ATR, de modo que e y o aparecen entre sí y con las vocales altas, mientras que ẹ y ọ aparecen entre sí. Formas como ọ̀wọ̀ y ewé están bien formadas; una palabra que mezcle e y ọ en las posiciones correspondientes no lo está. La vocal a y las vocales altas i y u se comportan como neutras o transparentes en el Yorùbá estándar en lugar de desencadenar la armonía [S8].
Los dialectos difieren en cuanto al alcance de la armonía. El Àkúrẹ́ Yorùbá extiende la armonía ATR a las vocales altas además de las vocales medias, mientras que el Yorùbá estándar y el Mọ̀bà no lo hacen [S9]. Esta es una diferencia estructural auténtica entre variedades, no una cuestión de habla esmerada frente a habla descuidada.
La armonía es importante para la etimología, ya que restringe a qué puede reducirse de forma verosímil una propuesta de compuesto. Una etimología que requiera una secuencia vocálica que la fonotáctica de Yorùbá no permita se ve debilitada por ese hecho, una prueba aplicada en yoruba-etymology-and-word-formation.
Por qué este no es un detalle opcional
De todo lo anterior se desprenden dos conclusiones prácticas.
En primer lugar, el Yorùbá escrito sin marcas de tono ni puntos inferiores es sistemáticamente ambiguo, y la ambigüedad no es marginal. Solo Ọkọ abarca esposo, azadón y vehículo. Los lectores resuelven esto a partir del contexto la mayor parte del tiempo, razón por la cual el Yorùbá sin tonos resulta utilizable; sin embargo, ser "utilizable con esfuerzo por alguien que ya conoce la lengua" es una propiedad mucho más débil que ser "legible", y falla por completo con los nombres propios, con la poesía, con cualquier elemento desconocido y con el procesamiento computacional.
En segundo lugar, el sistema tonal es una razón para desconfiar de las caracterizaciones coloniales de la lengua. Un sistema con tres tonos de nivel contrastivos, dos contornos derivados, downstep, un morfema gramatical tonal flotante y armonía vocálica ATR no es un sistema simple. Fue descrito como tal por observadores que no podían oírlo, y la incapacidad era suya.